Es un resorte helicoidal diseñado para resistir fuerzas de presión. Su función principal es almacenar energía cuando se aplasta y devolverla al expandirse, manteniendo una distancia entre dos componentes o absorbiendo impactos.
Funciona bajo el principio de elasticidad. Al aplicar una carga axial, las espiras se aproximan acumulando energía mecánica. En cuanto la carga desaparece, el muelle intenta recuperar su longitud original (longitud libre).
Se basa en la Ley de Hooke: Para calcularlo con precisión, necesitamos el diámetro del hilo, el diámetro exterior, la longitud inicial y la constante elástica expresada en N/mm deseada.
Depende del entorno. El acero al carbono (EN 10270-1) es ideal para uso general por su alta resistencia, mientras que el acero inoxidable (AISI 302/316) es la mejor opción para evitar la corrosión pero también existen superaleaciones para situaciones muy exigentes.
La carga es variable y depende del diseño. Fabricamos desde micromuelles que soportan gramos hasta resortes industriales para toneladas de presión.
Debes considerar tres factores: el espacio disponible (dimensiones), la fuerza que necesitas aplicar y las condiciones ambientales (humedad, temperatura).
Depende de la «fatiga». Un muelle bien diseñado, que no trabaje al límite de su capacidad elástica y en un ambiente controlado, puede durar millones de ciclos.
La dirección de la fuerza: el de compresión se «aplasta» para trabajar, mientras que el de tracción se «estira».
¡Por supuesto! En Resortes Galicia somos especialistas en fabricar bajo plano o muestra, adaptándonos a tus necesidades técnicas exactas.
Prácticamente en todas destacando entre ellas: automoción, valvulería, electrodomésticos, aeroespacial y maquinaria agrícola.
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